“Ellos que se veían bien arropados por las multitudes del “finde” gritando improperios contra el gobierno y las instituciones”
Suele pasar. Cuándo un ente individual o colectivo se pasa la vida mirándose el ombligo y diciéndose ¡qué grande soy!, y si además se practica la endogamia social y no se hace peña más que con los propios que opinan lo mismo, ocurre, lo que tenía que suceder al Partido Popular.