El milagro de Rajoy

En medio año suspende en todo y… “hereda” de “sus” autonomías

             El talentoso, calmado y cabal, D. Mariano Rajoy, con su cara de padre riguroso e implacable político en la oposición, ha resultado ser un puff, un blow, un  globo de aire pinchado al primer vuelo.

            Él y solo él, ha conseguido, en menos tiempo, ser el gobernante español enfrentado a más sectores y colectivos sociales, incluidos los suyos propios, y la valoración personal más baja por parte de los ciudadanos (encuesta CIS). Es otra forma de pasar a los anales de la historia.

            Milagrosamente, y no sabemos si “con la ayuda de Dios” o sin ella, logra unir en protestas de calle, guerras de comunicados, avisos, advertencias, desobediencia civil y comentarios en las redes sociales, a casi todos los colectivos sociales y profesionales, de toda edad y condición, género, raza, color y religión, incluidos muchos de sus más fieles votantes y representantes en instituciones políticas gobernadas por los de su mismo color.

            Ayuntamientos y autonomías acuerdan exigir mayor aportación estatal para no tener que reducir servicios, otros y algunas se rebelan avisando que no aplicarán los recortes anunciados en sanidad y educación, no incrementarán tasas universitarias ni eliminarán titulaciones ni becas, los médicos deciden respetar su código deontológico y por tanto no dejarán de atender a ningún enfermo, tenga o no la tarjeta sanitaria, sea o no español, con o sin papeles.

            Profesores, sindicatos y alumnos junto con sus madres y padres (lo nunca visto) van de la mano bajo una sola enseña y mismo lema. Las tijeras han ganado protagonismo en las pancartas, los blogs y los disfraces. Una gran tijera amenaza con convertirse en el símbolo de toda una época “rajoniana” que no ha hecho más que comenzar.

            Protestan los agricultores por la mala gestión de la PAC ante la UE. Sale los empleados de banca por el pésimo control permitiendo estafas como la de Bankia. Claman constructores, promotores y anejos del ladrillo porque no pueden con sus deudas financieras, lloran los comerciantes por la rebaja del consumo, cierran fábricas, supermercados y desaparece la cultura.

            Lloramos todos por el sol perdido, por la larga noche que se avecina, por los millones de euros que pagamos a quienes nos estafan, porque nuestro gobierno está lleno de los incompetentes que escalan en los partidos y andan corriendo de un lado para otro ocurrencia tras descalabro.

«Diario Palentino, 20 de mayo de 2012»

 *Foto de www.eleconomist.com, el pie de foto dice » Rajoy, the man with nothing to say» (El hombre que no tenía nada que decir). 

¿Hipo… qué?

     Ahora que la Real Academia de la Lengua Española, como toda institución envejecida y anquilosada, ataca duramente cualquier intento evolutivo del castellano y lo quiere enlatar para mejor conservarlo, nos encontramos que términos tradicionales como HIPOTECA, superan hoy cualquier definición del diccionario tradicional.

Recurrimos, pues a la poco ortodoxa pero muy actualizada Wikipedia para definir HIPOTECA: “procede de la lengua griega clásica y deriva de las palabras hypo (debajo) y teka (cajón, caja); es decir, que la hypo-teka era para los griegos algo que estaba oculto, aquello que permanecía escondido debajo del cajón, puesto que no existen signos externos de su existencia, porque el bien hipotecado continúa perteneciendo al el deudor hipotecario”.

         La crisis, que hace milagros, ha conseguido que odiemos esta palabra pero ha creado unos curiosos derivados muy lejos de la etimología griega y de la ortodoxia del castellano pero mucho más ilustrativos de lo que queremos decir en resumen, a saber:

    – Hipo-casados, matrimonios inseparables porque lo que une una hipoteca no lo separa nadie, lo que incluye aguante, sacrificio y mala vida si vienen mal dadas.

    – Hipo-herederos, porque las hipotecas inventadas durante los últimos años no acaban de amortizarse con el fin de la vida laboral, pueden durar hasta cuarenta o más años de modo que en vez dejar bienes, los futuros abuelos dejarán en herencia deudas hipotecarias.

    – Hipo-embargados procedentes de los hipo-empleados que no pueden hacer frente a las mensualidades de la hipoteca porque no tienen trabajo para obtener ingresos.

    – Yayo-hipotecados, padres que en su día firmaron como avalistas para el pisito de sus hijos y ahora, al no poder los polluelos hacer frente a las cuotas, los ya devenidos abuelos tienen que tirar de la pensión y estirarla de forma milagrosa.

    – Hipo-nietos, niños víctimas del desempleo de sus padres y de las cuotas vencidas de la hipoteca de su casa que tienen que acudir a los abuelos para que les compren los libros escolares o les ayuden con la matrícula de la universidad porque les han subido las tasas de estudio y les ha rebajado las becas.

       Pero la serie no acaba ahí, digamos que puede ser interminable y crecedera a medida que los ataques a las economías familiares sigue a ese ritmo trepidante. Hipo-sanidad, hipo-enseñanza, hipo-educación, hipo-cultura, hipo-producción, etc. Es decir que estamos “por debajo de …” y además hipotecados.

           En la parte extrema de la cuerda viven los híper…, los VIP, los Alpha, con esos sueldos hirientemente millonarios, esos que abandonan el barco a la deriva y saltan antes de que se hunda pero con una buena indemnización debajo del brazo y con cargo a los lomos de todos los “hipo” sufridores a quienes se les acaba el mes antes que los ingresos. Las dos próximas generaciones heredarán un país hipo-arruinado. «Periódico CARRIÓN, 2ª quincena de mayo 2012»

 

«Un sindiós» de Juan José Millás (elpaís.es)

Desde que los ministros de Rajoy, en especial Montoro y Ana Mato, decidieron explicar didácticamente los porqués de la demolición del Estado, entendemos las cosas mucho mejor. He aquí un resumen, claro como el agua, de sus argumentos: Leer más

eldiario.es, nuevo medio digital. Ignacio Escolar

Desde que existe Internet, solo pierden su voz aquellos que se resignan a estar callados.

…estará en la web antes del verano. En los próximos días, a través de esta página (http://www.eldiario.es/) y de nuestra cuenta de Twitter, te contaremos más detalles sobre eldiario.es.