Caza a Garzón

La verdad tiene doble filo, hiere al que desenmascara pero a la larga también al que la descubre.

Parece que el Juez Garzón está resultando demasiado terco en el ejercicio de su función de velar por la justicia, y cada día son más los que se sienten molestos con tanto vigor.

En esos casos la conspiración suele comenzar por los propios colegas que tienen que ver cada día como un hiperactivo les enmienda la plana y les deja el cartel por los suelos. ¡Así no hay quién descolle! (piensan para sí). El desprestigio y mancillamiento del buen nombre es el camino más corto, pues ya lo dice el refrán: difama que algo queda.

A ellos se van uniendo, por unas u otras razones, diversos tiradores de piedras pero lo mas fastidioso para todos es que frente a cada ataque el Superjuez no se arredra sino que se retroalimenta y se lo toma como un reto  encontrando el camino jurídico de defensa, porque sabe derecho y lo demuestra. Mas les valía a sus colegas dedicarse a sus funciones y dejar de perder de tiempo metiéndose con un compañero valioso, que hay mucha limpieza que hacer en otras partes y no nos salen precisamente baratos.

A raíz de esta reflexión encuentro el blog de Antonio Orejudo, columnista de Público, que bajo el título «El Derecho es una ciencia exacta» termina diciendo:

«Robles, Varela… ¿son estos los jueces para la democracia? Pues casi preferiría unos jueces para la dictadura. Por lo menos, sabes a qué atenerte. En este trágico sainete de Garzón, los únicos que no engañan a nadie son los de Falange.»

Consideración de los políticos

No nos gustaría llegar al convencimiento de que en este país se premia a los inútiles, a los delincuentes y a los «pelotas» sobre las personas válidas, inteligentes, trabajadoras y valientes, como parece que se percibe desde la ciudadanía. Para evitarlo hay que exterminar los malos modelos a imitar para las generaciones que un día deberán tomar el relevo, porque de sus actos derivaría un sufrimiento generalizado. Ya se sabe, lo que hoy sembramos, mañana recogemos.

Y nunca mejor comprobado que en el presente, estamos padeciendo lo que algunos o muchos cortos de vista  obviaron involuntaria o deliberadamente durante bastantes años atrás. La economía pública no puede ser flor de un día.

Una observación inteligente que se ha oído pronunciar en política se la debemos a una mujer, Hillary Clinton:

“La diferencia entre un simple político y un estadista, es que el político sólo piensa en las próximas elecciones, mientras que el estadista piensa en las próximas generaciones.»

No sabemos si ella lo practica o solo teoriza, lo que está claro es que  a lo largo de la historia los estadistas han sido y son «rara avis».

Ese es el grave fundamento de la falta de confianza de los ciudadanos en la clase política que gobierna el mundo, la cerencia de estadistas. Desechemos ya la sentencia atribuida al Conde de Romanones: «En política quien dice vocación dice ambición» y todo cambiará.

En vísperas del 8 de marzo

En vísperas de la Celebración del Día Internacional de la Mujer, que sigue recordando  al mundo  que  la mitad de su población sufre la desvergüenza de la desigualdad, el mal trato, la injusticia y la dominación macho bajo diversos formatos, desde los más rudos, como la amputación genital, hasta los más sibilinos, como las diferencias salariales,  he capturado en la red la siguiente perla cultivada:

«Puestos a priorizar, me parece mucho más importante el soterramiento del ferrocarril en Palencia que el mapa del clítoris que financia la ministra Aido. Es más, sería bastante más util para España hacer esa obra en Palencia que mantener a todo ese Ministerio de Igualdad que no se sabe para qué sirve.» Ignacio Cosidó, Diputado Nacional del PP por Palencia. Diario Palentino.es.

¡Mujeres conservadoras!  ¿ Acaso vuestro Diputado no merece que le botéis?

Mas comentarios relacionados: El Rincón de Pablo Saldaña, «El ‘orgasmo clitoriano’ del diputado Cosidó«

La verdad en pocas palabras

Ahora que se llevan los miniblog, es decir, la expresión de las ideas en pocas palabras frente a las peroratas, y ahora que tienen más audiencia las series de capítulos cortos frente a los largometrajes, hay que subirse al carro y explicarse en pocas líneas. Lo mismo ocurre en la comunicación, para decir verdades hace falta poco espacio, la justificación de las mentiras es lo que necesita muchas palabras y graves discursos.

Un ejemplo de verdad de Perogrullo: mientras la Consejera de Economía de la Junta, Dña. Pilar del Olmo, sale cantando victoria para decir que su consejería no hará uso de la autorización que le ha dado el Gobierno de España para emitir deuda pública, porque, según sus propias declaraciones nos encontramos en un estado de flamante sanidad de las arcas regionales. Sin embargo, lo que es propiamente la Sanidad Pública, por ejemplo, es una calamidad y debemos traducir que mientras la Consejería de Economía hace hucha, los ciudadanos enfermos hacemos colas interminables y esperamos durante largos meses para que nos vea un especialista, que los hospitales no gozan de la dotación necesaria, ni en recursos humanos ni técnicos, que los médicos están tan mal pagados que da pena la falta de consideración hacia profesionales que han invertido diez de sus mejores años y mucho dinero en formarse, que las dotaciones en educación son las últimas de las estadísticas, que nuestros pueblos aún adolecen de servicios básicos sociales, de higiene, salud, sanidad e infraestructuras, que alcaldes de los pequeños municipios miran al cielo cada mañana a ver si cae algo de dinero para pagar el alumbrado público.

La Consejera parece imbuida de un trasnochado espíritu de ahorro que consiste en tener las cuentas del banco muy gordas a base de vivir bajo privaciones, escaseces, ignorancia y atraso.

Nuestra enhorabuena al Partido Popular, si lo que pretende es seguir dando pasos hacia atrás en la Comunidad lleva camino de ganarse un diez. «Diario Palentino, 28 de febrero de 2010»