Susto el que se han llevado el PP y su homólogo Ciudadanos. No se podían creer las imágenes que estaban viendo de las plazas y avenidas repletas con millones de mujeres desfilando por las calles principales de las ciudades españolas. Atuendos morados, pancartas y energía, sobre todo mucha energía, a pesar de que las consignas, algunas humorísticas, denotaban ser el eco de mucho sufrimiento acumulado durante siglos por ancestrales generaciones de mujeres esclavizadas. En vísperas del día señalado hemos tenido que soportar las banalidades vertidas por sonrientes ministras y otras hierbas con su huelga a la japonesa, merecedora de un sonoro capón que les propinó el jefe, convertido asimismo a la causa violeta y lazo en la solapa. Los PPenosos no paran de sorprender. Tan egoicos ellos y ellas en su poderío olvidaron la máxima más elemental en política, y en la vida, “no hay enemigo pequeño” .Se durmieron en los laureles pensando que el feminismo era ya el canto del cisne de un movimiento moribundo y se levantaron con las calles inundadas de mujeres indignadas, mujeres de todas las edades, pero sobre todo jóvenes, ahí les duele, especialmente al macho alpha de Ciudadanos que tuvo que recoger velas como pudo mientras su portavoz de oposición en el Ayuntamiento de Carmena, Begoña Villacís, desfilaba con las demás mujeres ignorando su propio discurso y la disciplina de partido, pero es que ser mujer tira mucho. Ahora les hemos dado trabajo extra. La derecha tiene que arbitrar un discurso para ganar el voto de mujeres, de jóvenes y de pensionistas, entre otros colectivos. Ardua tarea en una ideología basada en el sálvese quien pueda y que administren sus salarios y pensiones de miseria para acabar el mes.
«Diario Palentino, 11 de marzo de 2018»


El ocurrente M. Rajoy dice ahora que aumenta las penas de prisión para proteger a la sociedad, pero no aumenta las aplicables a sus corruptos quienes son hoy la peor y más potente lacra que tenemos en este país. Le vino al pelo la corrupción catalana, que utilizó Artur Mas para despistar a su pueblo y que D. Mariano alentó para distraernos de la suya propia Todo vale al PP para sacudirse las pulgas molestas. Ante el enquistamiento del asunto catalán y el amenazante crecimiento de Ciudadanos presto a fagocitar los votos de la derecha moderada, es preciso tocar de nuevo las tripas de los ciudadanos para que enfurecidos vuelvan a apoyar leyes cada vez más restrictivas, como la que permite condenar a un chaval por hacerse un foto heavy con disfraz de Jesucristo cuando mucho peores escenas “hirientes del sentimiento religioso” se ven en fiestas de disfraces de cualquier pueblo. El impudor llega al punto de instrumentalizar a las familias de las víctimas de los crímenes más horrendos para hacerse la foto política. Vomitivo. Las cifras reales desmienten las mentiras del gobierno, España es uno de los países más seguros y con menos incidencia de delitos de sangre, porcentualmente menos que Suecia, Dinamarca y Finlandia. Menos de 1 homicidio voluntario por cada 100.000 habitantes frente a 1,3 de la media europea o los 4,75 de EEUU. Sin embargo el número de presos es un 34% mayor que la media europea porque las penas de prisión españolas son más largas y se utiliza el Código Penal para tratar problemas sociales. Antes de que Rajoy implantara la cadena perpetua ya existía la pena máxima de 40 años para los terroristas, hubiera sido suficiente que se ampliarla con esos otros delitos que tanto nos espantan.