¡Tas! ¡Qué susto!

               Susto el que se han llevado el PP y su homólogo Ciudadanos. No se podían creer las imágenes que estaban viendo de las plazas y avenidas repletas con millones de mujeres desfilando por las calles principales de las ciudades españolas. Atuendos morados, pancartas y energía, sobre todo mucha energía, a pesar de que las consignas, algunas humorísticas,  denotaban ser el eco de mucho sufrimiento acumulado durante siglos por ancestrales generaciones de mujeres esclavizadas. En vísperas del día señalado hemos tenido que soportar las banalidades vertidas por sonrientes ministras y otras hierbas con su huelga a la japonesa, merecedora de un sonoro capón que les propinó el jefe, convertido asimismo a la causa violeta y lazo en la solapa. Los PPenosos no paran de sorprender. Tan egoicos ellos y ellas en su poderío olvidaron la máxima más elemental en política, y en la vida, “no hay enemigo pequeño” .Se durmieron en los laureles pensando que el feminismo era ya el canto del cisne de un movimiento moribundo y se levantaron con las calles inundadas de mujeres indignadas, mujeres de todas las edades, pero sobre todo jóvenes, ahí les duele, especialmente al macho alpha de Ciudadanos que tuvo que recoger velas como pudo mientras su portavoz de oposición en el Ayuntamiento de Carmena, Begoña Villacís, desfilaba con las demás mujeres ignorando su propio discurso y la disciplina de partido, pero es que ser mujer tira mucho. Ahora les hemos dado trabajo extra. La derecha tiene que arbitrar un discurso para ganar el voto de mujeres, de jóvenes y de pensionistas, entre otros colectivos. Ardua tarea en una ideología basada en el sálvese quien pueda y que administren sus salarios y pensiones de miseria para acabar el mes.

«Diario Palentino, 11 de marzo de 2018»

 

Hombres el 8 de marzo

         El 8 de marzo de éste año puede ser el termómetro para medir la respuesta de los hombres ante la desigualdad. Se verá quienes están a favor de conseguir el bienestar de las mujeres de su entorno y quienes protestarán, recriminarán y se negarán a participar para seguir manteniendo sus privilegios patriarcales. La huelga es de ellas. Legalmente pueden parar también los hombres pero perdería el sentido, lo que se pretende es poner en valor la depreciada multifunción de las mujeres. Se trata de cesar en los cuidados, en el consumo, en el trabajo y en la educación. No vale dejar hecha la comida el día antes, ni los recados, se tiene que notar lo que falta y es necesario hacer. Los virtuosos que a estas alturas de civilización ya son igualitarios y demócratas saben cuál es su papel porque lo vienen desempeñando. Ante los macheras incorregibles, que tienen el cerebro relleno de cemento, es mejor no molestarse y darlos por perdidos. Pero esa otra franja de hombres criados al dictado de la supremacía masculina pero que se atreven a pensar, aún tienen posibilidad de redención, primero poniéndose en el lugar de ellas en el maltrato, la violencia, el trato injusto en el trabajo, el miedo a ser atacadas física o verbalmente, la infravaloración, el sacrificio vital y profesional o las renuncias al tiempo propio. El mismo día 8 de marzo, haciéndose cargo de los cuidados de los niños propios y ajenos, de los mayores, de los dependientes, de los alumnos, facilitándolas que acudan a las asambleas y actividades, no pasando lista en las aulas, no descontando la nómina, apoyando a sus compañeras de trabajo. Y los 365 días siguientes aplicando lo aprendido. El hombre justo y amoroso siempre sabe lo que puede y debe hacer.

«Diario Palentino, 4 de marzo de 2018»

 

8 de marzo. Todas paramos

          No es solo que a las mujeres se nos pague menos que a los hombres por el mismo trabajo. No es solo que seamos las cuidadoras por devoción o, lo que es peor, por coacción. No es solo que tengamos que vivir temiendo ser agredidas, vejadas, acosadas, violadas y amenazadas. No es solo que los jefes, compañeros, parejas e incluso, acaso, los hijos nos hablen de forma condescendiente, como si no entendemos su discurso plano. No es solo que un mindundi de la banca on line nos trate de tontas cuando él mismo se enrosca en sus torpes explicaciones. No es solo que con menos méritos los compañeros asciendan en el trabajo a base de desmerecer o apropiarse del nuestro. No es solo. No es solo. No es solo. Es todo eso y el tufillo patriarcal que invade nuestro cada día haciéndonos gastar energías innecesarias, quemándonos la vida para que otros cumplan sus sueños a cambio del sacrificio de los nuestros. Esto debe acabar, por una pura y simple razón de justicia. Porque el sentido de la vida de las mujeres no está en ser sus criadas, ni sus putas, ni sus cocineras, ni las amas de cría de los hijos con los que luego nos chantajean, ni sus esclavas cuidadoras de suegros y demás parentela, ni sus planchadoras de camisas, ni las aportadoras de dinero que se minimiza para invisibilizarnos y hacernos creer que dependemos de ellos al acabar nuestra doble jornada fuera y dentro de casa.

         Por eso paramos el día 8 de marzo, paramos de trabajar, de atender, de comprar, de hacer cualquier cosa que no sea dedicarnos el día a pensar solo en nosotras, en el sentido de nuestra vida, única vida. Que lo vean ellos, la economía, el mundo. ¿Os parece duro?, pues tanto como la vida misma de las mujeres.

«Diario Palencia,  24/02/2018»   

Rajoy el carcelero

       El ocurrente M. Rajoy dice ahora que aumenta las penas de prisión para proteger a la sociedad, pero no aumenta las aplicables a sus corruptos quienes son hoy la peor y más potente lacra que tenemos en este país. Le vino al pelo la corrupción catalana, que utilizó Artur Mas para despistar a su pueblo y que D. Mariano alentó para distraernos de la suya propia Todo vale al PP para sacudirse las pulgas molestas. Ante el enquistamiento del asunto catalán y el amenazante crecimiento de Ciudadanos presto a fagocitar los votos de la derecha moderada, es preciso tocar de nuevo las tripas de los ciudadanos para que enfurecidos vuelvan a apoyar leyes cada vez más restrictivas, como la que permite condenar a un chaval por hacerse un foto heavy con disfraz de Jesucristo cuando mucho peores escenas “hirientes del sentimiento religioso” se ven en fiestas de disfraces de cualquier pueblo. El impudor llega al punto de instrumentalizar a las familias de las víctimas de los crímenes más horrendos para hacerse la foto política. Vomitivo. Las cifras reales desmienten las mentiras del gobierno, España es uno de los países más seguros y con menos incidencia de delitos de sangre, porcentualmente menos que Suecia, Dinamarca y Finlandia. Menos de 1 homicidio voluntario por cada 100.000 habitantes frente a 1,3 de la media europea o los 4,75 de EEUU. Sin embargo el número de presos es un 34% mayor que la media europea porque las penas de prisión españolas son más largas y se utiliza el Código Penal para tratar problemas sociales. Antes de que Rajoy implantara la cadena perpetua ya existía la pena máxima de 40 años para los terroristas, hubiera sido suficiente que se ampliarla con esos otros delitos que tanto nos espantan.

«Diario Palentino, 18/02/2018»