¡Estamos vivos!

 13900467100530Como pueblo soberano,  recordamos que somos los dueños del poder

            El termómetro de Burgos nos ha puesto en el mundo otra vez, nos ha rescatado del letargo y ha dado voz a pacientes ciudadanos. La imperiosa necesidad de protestar ha hecho saltar como un resorte la solidaridad y ha devuelto a los políticos a su lugar, el de ser meros mandatarios del pueblo soberano. De nuevo hemos tenido que decirles: memento moris, que iba diciendo un propio al oído de emperadores y generales romanos victoriosos para espantar de su mente la soberbia y la vanidad. “Acuérdate que eres mortal”.

            Mujeres maduras y bien arregladas han hecho certero relato de motivos y contundente explicación ante las cámaras. Lo que desde el Gobierno del PP se quiso presentar como una revuelta vandálica, cuasiterrorista, ha resultado ser una protesta ciudadana en toda regla. Fue en Burgos, pero podía haber sido en Ávila, da lo mismo, lo que importa es que un tozudo alcalde y su corte celestial han asumido colleja, y con ello se ha conseguido una buena labor de largo recorrido, porque “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…”.

            Una región de viejos inserta en un país de viejos alojados en un viejo continente no es panorama para bailar bacala y trasnochar. Si a la edad añadimos el conservadurismo creciente, llamado finamente neoliberalismo, el potingue no puede ser más incomestible. Gráficamente podemos imaginar la vida como una montaña que subimos con ganas hasta los cincuenta años, en la cima miramos atrás y nos felicitamos, o nos frustramos, o nos arrepentimos, o nos alegramos, o de todo un poco, pero lo que es impepinable es que de ahí en adelante la cuesta es hacia abajo, como el trineo, por el carril marcado. Podremos plantar árboles, escribir libros y hacer bricolaje, pero batir marcas olímpicas…

            La juventud quiere y debe hacer su futuro mientras está subiendo la cuesta, con el ánimo y la rebeldía enérgica de las pilas nuevas, pero los sesentones que ocupan los escaños no les van a dejar, les persiguen, les detienen, les expulsan del país por inanición. “Juventud, divino tesoro…”, si te vas no vuelvas a esta aldea gobernada por mentes de vejez prematura y hostil. ”Coge tu mula y tu arreo y busca otra luna”

«Diario Palentino, 19/01/2014»

¿Por qué se aplauden, señorías?

se apaluden“Que yo sepa a nadie se aplaude por hacer su trabajo, mucho menos si lo hace mal”

            Será por lo bien que lo hacen, será por lo bien que hablan, será por lo bien que nos explican lo que están haciendo con nuestra vida, con nuestra democracia, con nuestra sociedad, con nuestro futuro y el de nuestros hijos y descendientes más allá de varias generaciones venideras. “Qué será, será…,” que cantaba Doris Day.

            El Parlamento no es un teatro, aunque esté repleto de adiestrados faranduleros, ni tampoco un circo, a pesar de las piruetas que hacen algunos destacados equilibristas para distraer nuestra atención y distraernos la cartera, tampoco debiera ser un espectáculo de varietés en el que experimentados magos pretenden camuflar sus falsedades para que parezcan verdades a medias o mentirijillas y así aprovecharse del beneficio de la duda que se otorga a los delincuentes.

            El tan socorrido Reglamento de Funcionamiento de las Cámaras debiera incluir un apartado de obligada observancia en el que se prohíba total y absolutamente los aplausos, al igual que se prohíben los pitidos y otras muestras maleducadas e incorrectas de disconformidad. Que yo sepa a nadie se aplaude por hacer su trabajo y cumplir con su tarea, muchísimo menos cuando se hace tan rematadamente mal.

            Patéticos y penosos parlamentarios se jalean entre sí, vociferan, gesticulan, ovacionan y se alientan como en el circo romano en la lucha de los gladiadores, como en las gradas del estadio rellenas de furibundos hinchas. Y ¿por qué?…

            Porque carecen de oratoria, de verbo, de facilidad de palabra, de cultura, de formación, porque no saben hablar ni decir lo que quieren decir, porque se cuelgan de las palabras o las repiten insistentemente ante el temor de que se les escape lo que quieren ocultar, porque necesitan el calor de los aplausos de sus correligionarios para poder mantenerse en el estrado y darse un respiro sin ahogarse en las propias contradicciones y falacias de tantos años, toda una vida diciendo no y lo contrario.

            Por último, se aplauden a sí mismos porque no pueden salir de casa sin encontrar a alguien que les increpe o les recuerde para qué les tenemos ahí sentados, porque no hay nadie fuera del hemiciclo que les aplauda, ni tan siquiera en su casa. Si no fuera por el efecto maligno de su mal hacer darían pena.

Diario Palentino, 20/10/2013

 

           

La espiral delincuencial del PP

gobierno-rajoy“Raterillos en la cárcel,  presuntos ladrones y mafiosos en el poder”

             Y nos quedamos tan anchos haciendo aspavientos en la barra del bar, -Qué vergüenza, ahora destruyen las pruebas de Bárcenas-, luego, seguimos abundando sobre manidos comentarios, con la cañita fresca bien tirada en una tarde de verano, sin darnos cuenta de que el constante ataque a nuestra democracia es feroz y muy difícilmente reversible.

            En el seno del PP vale todo, mentir como norma, delinquir con todo un recorrido por el Código Penal, inventar contratos, situaciones laborales y argumentos, falsificar informes policiales, obstruir la investigación judicial, proteger hasta el límite de lo increíble a sus propios presuntos delincuentes, manipular información económica, financiera, demográfica, etc. Seguramente que a quienes vayan leyendo el listado anterior les van viniendo a la cabeza los hechos que se corresponden con cada tipo penal.

            Y es que, qué se puede esperar de un partido que nos pone al frente del gobierno a unos personajes* cuya mochila ya lleva, sin palabras y sin hechos, todo lo que se puede saber: Un Ministro de Defensa que vendía armas, misiles y bombas racimo (MBDA, Instalaza S.A.) , un Ministro de Medio Ambiente copropietario de la petrolera ubicada en Gibraltar (Ducar), un Ministro de Economía que presidía en la Península Ibérica Lehman Brothers, un Ministro de Hacienda que otorga subvenciones millonarias a la empresa que lo pago por ser su asesor (Abengoa), un Ministro de Interior supernumerario del Opus Dei y con eso está todo dicho, un Ministro de Industria imputado por corrupción urbanística y otros affaires (Faycan, Bango, Salmón y Eólico), un Ministro de Educación, compañero de Edurne Uriarte que lo jalea en sus medios afines,  empeñado en financiar la enseñanza en los colegios del Opus Dei. De la Ministra de Empleo, sin comentarios, ya dice ella sola bastante sobre sí misma cada vez que habla, la de Sanidad presume de “mujer tonta” que no se entera que por su casa pasa la Gürtel pagando sus facturas, la de Fomento solo tiene una obsesión, acabar con la libertad sobre la maternidad de las mujeres y culpar al maquinista.

            Con este plantel al que podemos añadir la pasividad  y rancia  inoperancia de Rajoy, el cinismo crónico de Cospedal y al tonto con cara de tonto de Floriano ¿a dónde se supone que podemos llegar?

«Diario Palentino, 1 de septiembre de 2013»

* La cara oculta de los ministros del PP

No somos conscientes… Sanidad y Esperanza de Vida

Captura de pantalla 2013-05-14 a las 20.06.22Suben los impuestos, merman los servicios

¿A dónde va nuestro dinero?

            No voy a hablar de Bárcenas, ya ubicado en el lugar que le corresponde, ni en la escandalosa corrupción que habita el meollo y entornos del PP, tampoco mencionaré la escasa indignación ciudadana ante tan indecentes sucesos.

            Hoy quiero centrar mi reflexión, una vez más y nunca es suficiente, en la merma de las atenciones sanitarias cuyos efectos destructivos no vemos en el día a día, pero que serán demoledores para nuestra sociedad en muy pocos años. Expertos en salud pública aseguran que “en tan solo 7 años nuestra esperanza de vida puede perder 10 años, incluso entre 20 y 30 para los sectores más vulnerables”, aparte del incremento de suicidios, enfermedades mentales, coronarias, alimentarias y psicosomáticas debidas al estrés producido por la falta de recursos y la incertidumbre cotidiana.

            La cuestión radica en que este gobierno cada viernes “negro” nos sube las cargas y/o nos reduce los servicios públicos básicos. Repagamos la sanidad con nuestros impuestos directos e indirectos, en el IRPF, con el exorbitado IVA, en todo lo que consumimos para la supervivencia, pan, agua, luz, gas, alimentos, etc. Cada día más enfermos se privan de medicamentos esenciales para poder continuar con sus vidas dignamente.

            Lo más doloroso es el error de cálculo bastante frecuente en nuestros gobernantes, ya se sabe “errores, errores, errores”, pero es que hay errores que matan, porque con las salvajes restricciones sanitarias no se va a obtener ni de lejos el ahorro «calculado».

            El Tribunal de cuentas ya manifestó que no son los inmigrantes quienes han provocado el desfase económico sino la pésima gestión administrativa “al no reclamar a los países de origen el pago de facturas generadas por ciudadanos europeos en España (principalmente de Francia, Portugal y Reino Unido) y los 120.000 ciudadanos del UE empadronados en España”

La disculpa del coste sanitario de los inmigrantes, hoy expulsados del sistema después de haber trabajado y seguir pagando sus impuestos en España, pretende encubrir la pretensión descarada de un cambio en el modelo sanitario hacia la privatización de lo público. Y si no cómo se explica que determinados colectivos económicamente bien pudientes (abogados, arquitectos,…) hayan sido incluidos en el sistema sanitario público sin que tengan que cotizar porque pagan cuotas a sus mutualidades profesionales privadas, no he visto eco en la prensa sobre ésta ignominiosa cuestión. www.elisadocio.com

·       Ver documental “Cuánto ganamos, cuánto perdimos” de Médicos del Mundo. (Pincha en la imagen).

La prensa o el pánico para los políticos

prensa-digital 2“Te quiero pero no te aguanto”

            Para bien y para mal los medios de comunicación social nos cuentan versionado lo que pasa por el mundo, son los oídos y los ojos de multitud de acontecimientos que ocurren cerca y/o lejos de nuestro entorno.

            Hasta la llegada de los archivos alojados en internet y el acceso público a las hemerotecas virtuales, los políticos confiaban plenamente en la máxima “La gente no tiene memoria”, por eso podían permanecer toda una vida apoltronados en sus sillones, en la seguridad de que mañana podrían desdecirse de argumentos y declaraciones por los que hoy “pondrían una mano en el fuego”.

            Hemerotecas han existido siempre, en los locales propios del medio de comunicación investigado y más tarde en las bibliotecas públicas que recibían esta información digitalizada. Pero llegó el espacio virtual dónde en apenas segundos, marcando unas pocas teclas aparece todo un compendio biográfico extenso y variopinto sobre cualquier personaje público. ¡Que contrariedad!

            El argumento ahora es el “derecho a evolucionar en el pensamiento”, ¡pues claro, faltaría más! Siempre y cuando sea para mejorar la vida de los administrados no para ponerlo peor. Otra de las escapatorias es que las circunstancias han cambiado o esa aburrida retahíla ya por nadie creíble de la “herencia recibida». Pobres argumentos de pobres mentes.

            “Te quiero pero no te aguanto” podría ser el resumen de la relación entre prensa y políticos. Los titulares siempre son objeto de juicio, -nos favorecen/nos perjudican-, -no resaltan lo que queríamos decir-, -lo dijimos bien- o -lo comunicamos mal-, -nadie lee la letra pequeña-, son los comentarios comunes después de unas declaraciones. Y para evitar estos contratiempos, nuestras autoridades han decidido simplemente no convocar, sabedores de lo asfixiados que andan los periodistas con las restricciones de plantilla les mandan el trabajo hecho, redactado, con titular y con foto incluida, además así no hay preguntas incómodas.

            Menos mal que aún queda margen para el periodismo de investigación que abre a degüello los temas más escabrosos de la actualidad, por ejemplo, ayer se publicó el trabajo que durante tres décadas ha realizado El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación sobre el contenido secreto de diez paraísos fiscales, sacando a la luz los registros de más de 100.000 corporaciones. «Diario Palentino, 16/06/2013»