Militar en los medios de comunicación, por Pablo Iglesias

 Publicado el 24/10/2012 por

        Pablo Iglesias es profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense y presentador del debate político La Tuerka.

                 En esta entrevista nos habla del papel de los medios de comunicación alternativos para generar debate sobre la definición de conceptos clave para la interpretación de la realidad y la lucha por la construcción de la verdadera democracia, sin caer en el estancamiento del mero discurso crítico hacia los medios mayoritarios.
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Una Derecha “antisistema”

El gobierno contra los ciudadanos,  el fin de las libertades públicas”

          A la Derecha española le preocupan mucho las libertades públicas. Junto a la deriva de los recortes económicos desarrolla un plan para desmontar el actual sistema democrático, tan molesto e inoportuno. ¿Quién dijo que Rajoy no tenía programa?

               El plan de la Derecha no necesita revisión cada vez que hay elecciones, es siempre el mismo, -quién más pueda que más tire-, aunque se envuelva en seda electoralista, y si no que pregunten a los autónomos. La competitividad en desmesura está reñida con la solidaridad y la justicia social, y el liberalismo económico a ultranza solo sirve para beneficiar al capital. Dinero llama a dinero, pero es lo mucho a lo poco, decía mi abuela.

                Las pruebas nos las dan cada día. En sus comunidades autónomas reducen el número de diputados-procuradores regionales para engañosamente hacernos creer que recortan gastos, cuando lo que en verdad reducen es representación política y social. Si quieren mermar gastos innecesarios que despidan a esos miles de puestos de confianza que dan cobijo y buen sustento para sus enchufados.

       A los ciudadanos se nos criminaliza por ejercer los derechos constitucionales de libertad de expresión, reunión, asociación y manifestación. Se nos denomina antisistema, violentos, sediciosos, se nos quiere sacar los ojos y cosernos la boca para que no veamos, ni difundamos, ni opinemos en relación con la barbarie que obligan a perpetrar a esos ciudadanos que les ha caído la desgracia de ser policías bajo un peligroso mando ultraderechista.

       A raíz de aquél conato policial de ponerse del lado de los ciudadanos concentrados quitándose los cascos en son de paz, las amenazas de ser imputados y juzgados por desobediencia, los han convertido en nuestros enemigos. Su función de defensa de la sociedad se ha cambiado por órdenes de atacarnos y considerarnos delincuentes mientras no se demuestre lo contrario.

           Un gobierno atacando a sus conciudadanos, las porras contra las manos vacías, la manipulación delictiva de informes para incriminar delitos inexistentes, el fin de los derechos y libertades públicas, además del trabajo, de la sanidad, de la educación, de la vivienda, de la cultura, y de todo aquello que ose poner en la palestra tanto fracaso y desgobierno.

               Quieren atemorizarnos con las viejas armas de otros tiempos, pero las redes sociales como los pensamientos no tienen fronteras, ahora son los aspirantes a dictadores quienes nos han de tener miedo.  Nada escapa al ojo de la red del mundo globalizado. «Diario Palentino, 21/10/2012»

Un acto de fe

“No comprenden como pueden ser tan malqueridos, con los esfuerzos, desvelos y sacrificios que les supone su profesión de servidores públicos. ¡Como si no supieran como cambiarlo!”

             Un acto de fe, es lo que necesitamos para volver a creer en nuestros políticos. Los recientes resultados publicados por el CIS les deja en muy mal lugar, y para estudiar un remedio se reúnen los líderes de los dos grandes partidos PSOE y PP, Rubalcaba y Rajoy, a lamerse las heridas, como tocados por la misma arma, la más poderosa de una democracia, la voz de la ciudadanía.

      Pero el encuentro no deja de ser más que un gesto mediático para hacernos creer que tienen muy buenas intenciones y que no comprenden como pueden ser tan malqueridos, con los esfuerzos, desvelos y sacrificios que les supone su profesión de servidores públicos. ¡Como si no supieran como cambiarlo!

        El gobierno con sus medidas, esas que nadie entendemos y que nos llevan a un abismo sin retorno, pone especial dedicación en desvalijar nuestros bolsillos, y lo que es peor nuestros derechos más elementales, sin embargo no barren su casa, esa que está llena de pelusas, telarañas y mugre por doquier, saturada de misteriosas empresas públicas, diputaciones provinciales que fagocitan los recursos destinados a los pequeños municipios, inoperantes consejos de administración, cámaras de cuentas, observatorios de cualquier cosa, duplicados y triplicados órganos y organillos institucionales que sirven de cebadero de políticos jubilados, sus parientes, amiguetes y facciones que les mantienen en las ejecutivas de sus partidos y por ende en los comederos respectivos.

            Muchos somos los que esperábamos de la oposición socialista propuestas en éste sentido, que el PSOE destapara esta caja de los truenos, esta mascarada, a cambio vemos como los mismos jóvenes de JJSS aspiran a ser como sus mayores, a ocupar sus cargos o a ser sus secretarios personales en cargos de confianza, en eso nada se distinguen de las NNGG. El socialismo requiere una regeneración a fondo del partido.

       Lo mismo acaba de suceder con la magistratura, que descontenta con las reformas en Justicia ha llegado a un acuerdo incrementando los días libres y los emolumentos. El astuto Ministro de Justicia les ha puesto un poco de triguillo y a comer de su mano. De la cadena perpetua ya ni hablamos, pelillos a la mar.

         Nos recuerda mucho a las  negociaciones de convenios colectivos, una vez puesta la plataforma sobre la mesa, entre bastidores se negocia el “bocado del sindicalista” y luego todo va sobre ruedas. Somos humanos, con nuestros defectos y virtudes, antes Dios que todos los santos.

        Y con estas mimbres, nuestros políticos quieren que les queramos, a pesar de todo, que no salgamos a protestar ni les recriminemos lo mal que lo hacen, nos quieren ignorantes, rendidos, atemorizados y hambrientos, como un rebaño de ovejas en pasto seco, cabeza gacha y mirando de reojo al perro. «Diario Progresista, 17/10/2012»

 

¿Quién defiende a los ciudadanos?

“Nuestros gobernantes nos desprecian, por su mandato las fuerzas de seguridad nos apalean, los bancos y cajas se quedan con los ahorros y hasta la propia casa”

            La tensión aumenta día a día en los hogares españoles porque alguien ahí fuera, o también desde dentro, quiere minimizarnos, hacernos sentir poquita cosa, vulnerables, apaleables, despedibles, desahuciables, mindundis. Distraídos que andábamos, nosotros los ciudadanos del mundo llamado civilizado y occidental, rico, el del bienestar y el sumo consumo, con nuestro enorme ego crecido reíamos felices satisfaciendo el capricho de culo veo, culo quiero, y ahora ¿qué hacemos con la cagalita en la boca?

            Cierto es que la crisis ha llegado para el mundo más sobrado, pero cierto es también que hay muchas formas de hacer frente a sus dolorosas consecuencias. La respuesta ciudadana no puede ser más unánime, protestas, manifestaciones, concentraciones, solidaridad, voluntariado, etc. La inseguridad nos invade. Si no nos ha ocurrido ya, tal vez mañana mermen o desaparezcan nuestros ingresos.

            En los buenos tiempos creíamos en los políticosen la seguridad que nos proporcionaba la policía, unos ahorritos en los bancos y un presente increíblemente divertido y descuidado. Adornados de más o menos argumentos críticos, caminábamos confiados en los pequeños mundos que nos rodeaban, trabajo, familia, amigos, vecinos y paisanos. Un paraíso comparado con aquella etapa predemocrática en blanco y negro.

            Pero no hay mal ni bien que cien años dure. En poco tiempo nos vemos atacados por todos los frentes. Se recrimina a un juez que alude a la decadente “clase política” mientras todos los titulares de prensa dan noticia del desafecto ciudadano hacia esa “casta” que nos pone sobre la mesa un menú incomestible; de aperitivo el paro, de primer plato la crisis, de segundo los políticos y sus partidos, y para postre la corrupción y el fraude, todo ello aliñado con las virutas de los tajazos en sanidad, educación y cultura.

            Ahora vemos la película del revés, nuestros gobernantes nos atacan, las fuerzas de seguridad nos apalean, los bancos y cajas nos roban los ahorros y hasta la propia casa, no tenemos hacia dónde volver los ojos. Se intenta culpar de sediciosos a manifestantes desarmados con los brazos en alto, se gasta enmaterial antidisturbios lo que se quita de atenciones sanitarias a inmigrantes y dependientes, se incluye en la sanidad pública gratuita a todos los profesionales libres que NUNCA cotizaron a la Seguridad Social y a cambio se expulsa de ella a los inmigrantes que pagaron sus cuotas mientras tuvieron trabajo. Con los mineros en la desesperación se siguen gastando cientos de miles de euros de Fondos Miner en instalaciones que ni crean empleo ni reconvierten industrias ni forman operarios cuál es su función.

Tan del revés está el paisaje que aprovechando que el río pasa por la puerta se riega la huerta y emerge de nuevo aquella Derecha arcana, católica, apostólica y romana de fauces insaciables, devoradora de derechos individuales, ciudadanos, sociales, laborales y hasta humanos, inseparable de aquella misma Iglesia insolidaria, inquisitorial y ansiosa de poseer más y más poder, riqueza y lujo a costa del pan de los pobres del que solo usa para los pregones. «Periódico CARRIÓN, 16 de octubre de 2012»