No somos conscientes… Sanidad y Esperanza de Vida

Captura de pantalla 2013-05-14 a las 20.06.22Suben los impuestos, merman los servicios

¿A dónde va nuestro dinero?

            No voy a hablar de Bárcenas, ya ubicado en el lugar que le corresponde, ni en la escandalosa corrupción que habita el meollo y entornos del PP, tampoco mencionaré la escasa indignación ciudadana ante tan indecentes sucesos.

            Hoy quiero centrar mi reflexión, una vez más y nunca es suficiente, en la merma de las atenciones sanitarias cuyos efectos destructivos no vemos en el día a día, pero que serán demoledores para nuestra sociedad en muy pocos años. Expertos en salud pública aseguran que “en tan solo 7 años nuestra esperanza de vida puede perder 10 años, incluso entre 20 y 30 para los sectores más vulnerables”, aparte del incremento de suicidios, enfermedades mentales, coronarias, alimentarias y psicosomáticas debidas al estrés producido por la falta de recursos y la incertidumbre cotidiana.

            La cuestión radica en que este gobierno cada viernes “negro” nos sube las cargas y/o nos reduce los servicios públicos básicos. Repagamos la sanidad con nuestros impuestos directos e indirectos, en el IRPF, con el exorbitado IVA, en todo lo que consumimos para la supervivencia, pan, agua, luz, gas, alimentos, etc. Cada día más enfermos se privan de medicamentos esenciales para poder continuar con sus vidas dignamente.

            Lo más doloroso es el error de cálculo bastante frecuente en nuestros gobernantes, ya se sabe “errores, errores, errores”, pero es que hay errores que matan, porque con las salvajes restricciones sanitarias no se va a obtener ni de lejos el ahorro «calculado».

            El Tribunal de cuentas ya manifestó que no son los inmigrantes quienes han provocado el desfase económico sino la pésima gestión administrativa “al no reclamar a los países de origen el pago de facturas generadas por ciudadanos europeos en España (principalmente de Francia, Portugal y Reino Unido) y los 120.000 ciudadanos del UE empadronados en España”

La disculpa del coste sanitario de los inmigrantes, hoy expulsados del sistema después de haber trabajado y seguir pagando sus impuestos en España, pretende encubrir la pretensión descarada de un cambio en el modelo sanitario hacia la privatización de lo público. Y si no cómo se explica que determinados colectivos económicamente bien pudientes (abogados, arquitectos,…) hayan sido incluidos en el sistema sanitario público sin que tengan que cotizar porque pagan cuotas a sus mutualidades profesionales privadas, no he visto eco en la prensa sobre ésta ignominiosa cuestión. www.elisadocio.com

·       Ver documental “Cuánto ganamos, cuánto perdimos” de Médicos del Mundo. (Pincha en la imagen).

Categorías benéficas

1262185613246rajoydetdnUn socorro de Emergencia con reparto a domicilio”

             Por nuestras calles palentinas, de capital casi despoblada y provincia aún más, se oye constantemente un runrún que se repite como un eco. – Es imposible que haya casi seis millones de desempleados y ésta tranquilidad por las calles-. –Estamos en Palencia-, nos decimos unos a otros en las tertulias de bar, –Por aquí no pasa ni la crisis-. ¡Ya, ya!

             La crisis  que se lleva por delante pequeñas empresas y autónomos pasa por aquí igual que por el resto del país, la diferencia es que además de pequeños somos provincianos y nadie suelta prenda sobre su situación personal. En las terrazas, los camareros ya proponen una nueva tarifa llamada – No, si yo ya me iba-.

             El Banco de Alimentos aumenta cada día su clientela concentrada en una mixtura social solo vista en las películas. Desde el – ¡Qué bien, vamos a comer!- hasta el arrugado que piensa – Que no pase nadie conocido, ¡que bochorno!-. Para evitar estos sufrimientos en vez de dejar de repartir sobres o restaurar ruinosas ruinas y malversar caudales públicos en privilegios y zarandajas, lo que debe hacer todo gobierno que se precie de servir al pueblo soberano al que se debe, es crear empleo y recuperar el bienestar ciudadano.

             Así nuestra autonomía va un pasito más allá, y para evitar a sus ex-votantes el mal trago de ponerse a la cola del Banco de Alimentos, ha inventado un socorro de emergencia, llamada Red de Reparto Urgente de Alimentos que funciona las 24 horas llamando al 012 para que aquél que sufra un imprevisto ataque de hambre y no tenga qué comer, no se vea en la necesidad de pasar por la desazón de la cola pública, se lo llevan a casa como si fuera del supermercado.

            De éste modo lo explicó, Dña. Milagros Marcos, Consejera de Familia, en la SER, que yo lo oí, -Una respuesta ágil y sencilla– dijo, y en la prensa apareció la foto de todos los intervinientes inaugurando la segunda fase de la beneficencia con sus dos categorías, la de segunda para los páuperes, y la de primera, para los que fueron algo y por desgracia ya no son nada, con reparto a domicilio, por el prurito de conservar, aunque solo sea, el coche grande parado en la cochera ¡Siempre ha habido clases! ¿O no?

«Diario Palentino, 23/06/2013»

La prensa o el pánico para los políticos

prensa-digital 2“Te quiero pero no te aguanto”

            Para bien y para mal los medios de comunicación social nos cuentan versionado lo que pasa por el mundo, son los oídos y los ojos de multitud de acontecimientos que ocurren cerca y/o lejos de nuestro entorno.

            Hasta la llegada de los archivos alojados en internet y el acceso público a las hemerotecas virtuales, los políticos confiaban plenamente en la máxima “La gente no tiene memoria”, por eso podían permanecer toda una vida apoltronados en sus sillones, en la seguridad de que mañana podrían desdecirse de argumentos y declaraciones por los que hoy “pondrían una mano en el fuego”.

            Hemerotecas han existido siempre, en los locales propios del medio de comunicación investigado y más tarde en las bibliotecas públicas que recibían esta información digitalizada. Pero llegó el espacio virtual dónde en apenas segundos, marcando unas pocas teclas aparece todo un compendio biográfico extenso y variopinto sobre cualquier personaje público. ¡Que contrariedad!

            El argumento ahora es el “derecho a evolucionar en el pensamiento”, ¡pues claro, faltaría más! Siempre y cuando sea para mejorar la vida de los administrados no para ponerlo peor. Otra de las escapatorias es que las circunstancias han cambiado o esa aburrida retahíla ya por nadie creíble de la “herencia recibida». Pobres argumentos de pobres mentes.

            “Te quiero pero no te aguanto” podría ser el resumen de la relación entre prensa y políticos. Los titulares siempre son objeto de juicio, -nos favorecen/nos perjudican-, -no resaltan lo que queríamos decir-, -lo dijimos bien- o -lo comunicamos mal-, -nadie lee la letra pequeña-, son los comentarios comunes después de unas declaraciones. Y para evitar estos contratiempos, nuestras autoridades han decidido simplemente no convocar, sabedores de lo asfixiados que andan los periodistas con las restricciones de plantilla les mandan el trabajo hecho, redactado, con titular y con foto incluida, además así no hay preguntas incómodas.

            Menos mal que aún queda margen para el periodismo de investigación que abre a degüello los temas más escabrosos de la actualidad, por ejemplo, ayer se publicó el trabajo que durante tres décadas ha realizado El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación sobre el contenido secreto de diez paraísos fiscales, sacando a la luz los registros de más de 100.000 corporaciones. «Diario Palentino, 16/06/2013»

No es “crisis”, es “contra-revolución”

tumblr_m1oidgECwD1qb7qg2o1_500“Nuestro futuro: multinacionales, mano de obra esclava y ricachones indolentes”

            Después de cuatro largos años de “crisis” mantenida y sin viso alguno de solución en el horizonte, podemos aventurar que asistimos a una “revolución”. Cuando decimos “revolución” aún hay quien se espanta imaginando violencia y tropelías, sin embargo una revolución es un cambio rápido y radical en el estado actual de las cosas. Hablamos de revolución tecnológica o científica sin que nos sugiera derramamiento de sangre.

            Lo que vivimos hoy comenzó con una crisis financiera que derivó en económica para continuar abarcando lo político y lo social. Como la historia demuestra, las crisis económicas son periódicas y más o menos agudas, pero si sus consecuencias afectan a toda una organización social, entonces se trata de una “revolución”.

            Es difícil aventurar como quedará nuestra sociedad, la española, la europea, cuando finalice este proceso destructor del Estado de Bienestar, de las laboriosas clases medias, pequeñas, medianas empresas y autónomos, verdaderos agentes movilizadores de la economía, creadores de empleo masivo y arriesgadas aventuras de crecimiento con pocos medios y muchísimo entusiasmo.

            Auguramos un futuro basado en una economía de papel, en el que nuestra vida cotidiana estará dictada por las incomprensibles cifras derivadas de la circulación de acciones, bonos, efectos bursátiles y operaciones financieras solo para expertos muy cualificados. Pero como seguimos necesitando comer y vestirnos, serán grandes corporaciones multinacionales a nivel mundial las que se ocupen de producir, con mano de obra cuasi-esclava, los bienes de consumo necesarios para la supervivencia de esa mayoría domesticada y adocenada en que nos quieren convertir, esa masa que se peleará por el chusco y gritará enfervorizada con el circo virtual que nos pongan en los estadios.

Lo más grave, si cabe, es que se trata de una revolución reaccionaria, mejor dicho, es una contrarrevolución. La revolución fue la que consiguió salarios dignos, igualdad de oportunidades, educación y cultura de calidad, justicia distributiva,  sanidad pública universal, respeto por las libertades personales y ciudadanas, la que fomentó trabajo y vivienda para las familias, la que respetaba en igualdad a las mujeres,  educaba a los niños en la solidaridad, a las personas con discapacidad en sus necesidades especiales. Contrarrevolución es lo que estamos viviendo. Si no lo remediamos el futuro a la vista son multinacionales, trabajadores-esclavos, e indolentes ricachones avaros sin límite.

«Diario Palentino, 09/06/2013»