El AVE de Zapatero…

_290915AveLeon3_75d1812d…que estrena Rajoy ignorando Palencia

           Repasando en la memoria reciente, y de ahí a la hemeroteca, encontramos jugosas declaraciones, en las voces del Partido Popular, incriminando al entonces Presidente, D. José Luis Rodríguez Zapatero, el empeño en gastar los dineros para construirse un tren directo a su casa.

            ¡Hay que ver cuántas palabras crudas se comen algunos políticos! Ahora, fijadas ya las elecciones generales para la víspera de Navidad, a D. Mariano Pasodetodo le ha entrado una febril euforia inaugurativa. Cómo si se desmaterializase, recorre la geografía española descubriendo placas con su nombre aquí y allá. Eso sí que se llama llegar a tiempo sin rondar un año.

                  No obstante, a D. Mariano, que se le va cayendo el gesto de los ojos en oblicuo y hacia abajo, no le gusta el compadreo paisanil. Aguantar alcaldes de provincias y atentos ediles le pone un rictus de fastidio difícil de superar. A paso veloz recorre las estaciones, posa para las fotos de precampaña y sale espitado hasta la próxima parada a velocidad del AVE.

            Menuda lotería. Sin pelearlo, sin programarlo, sin contratarlo y habiéndolo menospreciado tan duramente, el actual presidente se tira el moco y recoge la cosecha que otros sembraron, eso sí que es buena herencia. Pero, D. Mariano, tan amigo de repetir hasta aburrir sobre las malas herencias, no ha incidido en ésta porque de haber sido su obra hubiera hecho fiesta con ágape incluido por cada kilómetro adelantado, como hiciera el PP con la autovía Burgos-León, con fiestuqui cada mes, hasta el punto que cuando veíamos las fotos de autoridades en la prensa pensábamos que se trataba de una carretera nueva cada vez.

            El Sr. Presidente apenas se ha enterado de que estaba en Palencia. Doce minutos con sus pies puestos en la estación de la ciudad y ni una palabra dirigida a nadie. Tampoco una mención en su discurso leonés. Pobre e ignota Palencia, invisible para el PP a pesar de su omnipresencia en la Diputación y gobernando en el Ayuntamiento. Y, es que, en la mente del supercicuta popular solo existe un horizonte, el 20 de diciembre, fun, fun, fun. Con el pavo en el horno y la esperanza de recuperar, durante unos días, a nuestros jóvenes catapultados al exterior, nos pondremos las bufandas e iremos a votar. A votar a unos y a botar a otros. Fun, fun, fun.

«Diario Palentino, 05/10/2015»

Una buena noticia ¡eureka! “Aumenta el consumo cultural,…

tic …luego…, nos gobernaremos con mayor sabiduría”

            No por consabido tiene menos valor el adagio que reza: Cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Dictadores, autócratas y otros especímenes de tendencia dominante saben muy bien que cuanto más analfabeto sea y menos información posea el sujeto a dominar más fácil será la tarea. Las políticas en educación y salud definen el cariz de un gobierno. Un pueblo culto y sano no resulta fácil de engañar con monsergas programáticas ni embolados de laberinto. Los ciudadanos sabios leen entre líneas y se atreven a sospechar que detrás de tantas palabras sin alma existe otra realidad muy distinta.

            Buena noticia es que, a pesar de que aún la crisis arredra a millones de familias españolas, el consumo cultural se incrementa un poco. La reciente encuesta sobre Hábitos y Prácticas Culturales del Ministerio de Cultura nos ofrece la esperanza de la reconciliación española con el saber. Música, lectura y cine son los protagonistas; teatro, danza, museos, conciertos o exposiciones, monumentos y yacimientos les siguen. Todas las manifestaciones culturales han dado un pequeño salto, sobre todo de mano de la juventud que borda el uso las nuevas tecnologías para acceder a los entresijos más recónditos de cualquier oferta cultural.

            Más plausible es aún esta noticia si tenemos en cuenta la escasa sensibilidad del gobierno del PP con todo lo que afecta al bienestar de los españoles. El IVA cultural, la reducción de becas y la carestía de los libros escolares, la subida del precio de las matrículas universitarias, el fomento de la enseñanza elitista y aleccionadora, los carísimos y excluyentes masters, la drástica merma de subvenciones al cine, al teatro, etc.  El resultado se resume en la destrucción de la igualdad de oportunidades para dejar paso a la selección clasista basada en el poder económico en vez de partir de las cualidades y el esfuerzo personal. Cuánta menos competencia más facilidades de crecimiento para los sucesores de la propia élite, para los cachorros bien adiestrados en ejercer de dominantes.

            La imposición de la asignatura de religión a machamartillo no es pura manía, es un útil que obtiene excelentes resultados alienando las tiernas mentes infantiles en la conformidad de que los últimos en la tierra serán los primeros en el cielo. Aquí los pobres que recen y no molesten, es la tradición.

«Diario Palentino, 28/09/2015»

El corralito catalán

gato_se_cree_leon¿Quién dejaría su capital en un Estado nuevo, ignoto, sin garantías y fuera de la UE?

            Muchos catalanes se dejan mecer por los cantos de sirenas que les ponen los megalómanos, Mas y Oriol Junqueras, apelando a un viejo sueño de independencia que nunca les trajo nada bueno. El laborioso pueblo catalán, siempre crecido y distante, se está dejando llevar por la verborrea díscola de unos líderes que solo tratan de ocultar la tremenda corrupción, en el caso de Mas y su CDC, y de imponer poder rural de interior frente al industrial costero y barcelonés, en el caso de Junqueras.

            Como se sabe, la pésima gestión del desencuentro por parte del gobierno central ha hecho crecer las iras catalanistas. Además, la designación del polémico Albiol ha colmado la paciencia de los indecisos y ha aplacado el fuego que la indignación catalana había prendido contra la emblemática familia Puyol. Las pintadas de España nes roba, aparecieron de la noche a la mañana, cambiados por España Puyol nes roba. Ahora, las paredes están limpias, mejor no hablar de ladrones.

            Calladito y expectante hasta ahora, el dinero ha considerado que llegó el momento de lanzar su opinión. Más que opinión, ha sido un ultimátum. Bancos, cajas de ahorro y empresarios han hablado. La CECA, la CEOE, las Pymes,… ya han advertido que el dinero no permanecerá en una Cataluña fuera de España, fuera del euro, fuera de la Unión europea.

            Sacarse un Estado de la manga en la Edad Media sería relativamente fácil a base de huestes armadas, apoyos clericales y besamanos feudales. Crear un Estado nuevo en pleno siglo XXI parece algo complicado. Moneda, ejército, leyes, relaciones internacionales y su correspondiente aceptación por parte de otros países; apertura de mercados sin el respaldo sólido de una solvencia milenaria, etc. ¿Qué valdría una moneda de nuevo cuño frente al euro? ¿Garantizaría un naciente Estado los depósitos de los ahorradores? ¿Aparecería una frontera con su aduana que obligara a entrar con los zapatos en la mano?

            El Banco Central Europeo no tendría competencias, ni tampoco obligaciones con la banca afincada en un país fuera de la UE. Las directivas y acuerdos internacionales suscritos por el Estado español no serían vinculantes en territorio extracomunitario, ni para bien ni para mal. La orfandad catalana se dejaría sentir hasta el último rincón de su alma independentista. ¿Realmente, quieren sus voceros el bienestar para el pueblo catalán?

«Diario Palentino, 20/09/2015»

 

Cuándo la palabra era ley

avaro“Quién se come los propios compromisos tira por el desagüe su honor y su crédito personal”

            Tengo un amigo, oriundo de Villarramiel para más señas, que emigró a Barcelona casi adolescente para encontrar lo que su tierra le negaba, como ahora hacen nuestros hijos. Durante cuarenta años trabajó duro y entró en el negocio de la moda hasta conseguir una solvente empresa familiar con tiendas, incluso en las Ramblas, qué no es poco. Pero, lo más admirable de mi amigo es que no se jacta de sus triunfos comerciales ni económicos, sino de su buen nombre; de la satisfacción que le produce ser querido y creído por todos aquellos con quienes ha mantenido negocios y tratos a lo largo de su trayectoria empresarial. Decir su nombre es seña de seriedad y de solvencia. Ah, y mi amigo apenas tuvo ocasión de ir a la escuela.

            Mi abuelo decía que más vale tener crédito que tener dinero, si tienes lo primero, lo segundo vendrá cuando lo necesites. Pero hay quién tira por la borda su nombre familiar y deja que se lo pisoteen los acreedores a quién no paga porque se comprometió con palabras que luego se traga argumentando que por escrito no hay nada. Son muchos los que corren la suerte del avaro al que sangraban las uñas de tanto contar una y otra vez la calderilla en solitario; malvivía, malcomía y le encontraron tieso enterrado en su dinero.

            Quién falta a los propios compromisos puede llegar a convertirse en un ser peligroso que no se atiene a sus principios ni a sus valores si se le cruza otro interés más rentable en su camino. No se sabe qué sería capaz de hacer, hasta dónde llegaría si las circunstancias se presentaran; mataría, robaría, denunciaría al vecino para arrimarse sus bienes, mentiría, cambiaría de bando… ¡Quién sabe! Saltada la barrera de la lealtad, todo cabe.

            La corrupción que nos rodea tiene campo abonado sobre la flojera moral y aligera las conciencias de la pesada carga del mal hacer. Para aquellos jóvenes, y no tanto, que solo aman el dinero fácil, la trampa y la mentira son instrumentos cotidianos. No les valen los acuerdos concertados después de las negociaciones; si no está escrito y firmado, si no es exhibible ante un juez de lo dicho no hay nada. Pobres hombres sin palabra, con dinero y sin honor. Quién hablará bien de ellos en su entorno social, quién se sentirá orgulloso de sentarlos a su mesa, quién lisonjeará su persona cuando les llegue el día de las alabanzas. Salud a discreción. 

«Diario Palentino, 13/09/20152

Y, ahora qué…

muchagente_400x266“La invasión de refugiados es alarmante, pero ningún notable lo predijo”

      Somos la barbarie de guante blanco. Buen tono, buenas caras y caros trajes; cumbres y encuentros diplomáticos para llegar a acuerdos sobre temas candentes de interés internacional; páginas y titulares con altos dignatarios sobrios y sotorientes que se dan las manos y posan para la foto. Esa foto que intentará anunciar logros que nunca llegarán. La prensa difundirá los comunicados bien elaborados para que no haya margen de interpretación. Todo está en orden; si no hay acuerdo lo habrá. Los líderes nunca fracasan.

      Pero la prensa libre es imparable y dónde hay algo que decir acaba saliendo a la luz. Más quisieran los encumbrados notables de la Unión Europea que se fundieran las cámaras, que se quemase todo el papel, que se pulverizaran las redes, que nos quedáramos esperando al vocero ambulante, al juglar que nos cantara sus gestas sin sus estrepitosos descalabros. Va a ser que no. Muy a su pesar, seguiremos viendo con horror las columnas de familias que, con lo puesto y sus niños en brazos, esperan siete días a que parta el tren de la libertad que los gentiles europeos dejamos bloqueado. Sin descanso, con hambre y sed, se ponen en camino para recorrer doscientos kilómetros por el arcén de la magnífica autovía que enlaza Budapest con Viena y poder seguir hasta el destino final, Alemania.

      Poco le ha importado a Frau Merkel, a Míster Cameron o Monsieur Hollande que los subsaharianos llegaran en oleadas masivas a las fronteras españolas, o los líbios medio ahogados a la hospitalaria Lampedusa, o sirios y afganos a compartir la pobreza con los griegos. Poco importa a los EEUU que el fruto de sus acciones despiadadas en Asia y África repercuta tan dramáticamente en el Mediterráneo; más bien justificaría acciones contra Rusia, otra vez temible por su unión político-económica con China e India.

      Ahora se ponen las pilas, cuando llegan las riadas a Alemania desde el Sur, a Francia por el Este y a Gran Bretaña por el túnel, cuando son el destino anhelado. Ahora se lamentan de las desgracias humanas provocadas entre todos, de los niños muertos. Ahora. Vendimos armas a los rebeldes para librarles de sus dictadores…, para enseñarles democracia. “Paren la guerra, queremos quedarnos en nuestras casas”, pide un niño que no entiende esta locura adulta.

Un nuevo orden mundial se está gestando y no hay parto sin dolor, ojalá no nazca solo un ratón. «Diario «Palentino, 06/09/2015»