Más del dicho al hecho

Sin mujeres que anda el PSOE CyL ¿Frenar la despoblación hombres solos? La risa.

La Alcaldesa de Venta de Baños parece el reducto de un género a extinguir en Castilla y León. La cortesía y educación de los caballeros que la preceden también queda patente, si al menos fueran machistas educados no la dejarían la última del cortejo.

De otras cosas se le podrá acusar pero no de mentir. Oscar López dijo en su toma de posesión, como candidato por el PSOE CyL, que no iba a tener  en cuenta para nada las cuotas, y desde luego lo cumple a rajatabla. ¡Ya lo creo!

En eso no se distingue nada de su antecesor Angel Villalba, que no lo dijo pero lo practicó.

Y ahora es cuando surge la pregunta: ¿Tal vez se merecen el  voto en blanco de las mujeres para las próximas elecciones? ¿O es que ya le tienen y por eso no ganan nunca?

Primarias (¡Que viene el Coco!)

“Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, echa las tuyas a remojar”. La participación mediante voto directo y secreto de los afiliados  es la permanente aspiración de todo asociado a un partido político.

Lo de designar candidatos pronto y por aclamación esconde siempre un descontento incontable y una rabia tardía cuando ya no hay remedio.

Se trata de una costumbre consistente en dar un golpe de mano cuando aún no se ha revuelto el gallinero, dar por sentado un consenso cuando aún no han entrado en el cuerpo de los adeptos los calores preelectorales. Es una jugada maestra. Por principio y con carácter obligatorio no debieran existir los llamados candidatos oficiales, pues este sistema tiende a perpetuar en los cargos a las mismas personas, puesto que los comités y las comisiones que los proponen son los meticulosamente designados por ellos mismos al comienzo de cada mandato orgánico.

Las llamadas “primarias” que no es otra cosa que la democracia más directa y pura, tiene la ventaja de permitir la regeneración democrática y el cambio de rostros y nombres en los cargos. Con el tiempo, y en base a diversos argumentos cuidadosamente preparados y esgrimidos con mayor o menor maestría, los dirigentes aducen, como siempre lo hicieran los dictadores y liberales decimonónicos, que las masas son manejables y frecuentemente se equivocan porque no siempre el más simpático es el más efectivo ni laborioso.

Las “primarias” son un anhelo impertérrito para las bases y el coco para quienes temen ser destronados. Suele ser en la izquierda donde más se reclama una mayor participación en las decisiones importantes y donde mayor crítica interna se deja traslucir.

La derecha está más acostumbrada a aceptar las decisiones de las cúpulas y acatar con disciplina lo que se resuelve hacer en nombre de todos. Por eso el PP tarda tanto en mostrar sus candidatos, además de que estratégicamente un candidato expuesto prematuramente a las críticas llega a los comicios con su figura en entredicho, los jefes saben que su propuesta se tragará entera por sus bases, con o sin azúcar, no hay nada que temer ¡quien manda, manda!

«Diario Palentino, 10 de octubre de 2010»

Precalentamiento. La batalla previa

Lo que había que fiscalizar con mucho mas esmero desde la justicia es el momento de las primarias, porque aunque parezca que es un asunto interno de los partidos en sus resultados está la base y fundamento de lo que llegará a los puestos de poder que nos gobiernan.

El pistoletazo de salida ha sonado. Los partidos abren la fase previa de seleccionar sus números uno a los comicios locales y algunos autonómicos que se celebrarán en mayo próximo.

Quién aspire a ser designado puede partir del capricho del dedo divino de el o de los prevalentes de la cúspide jerárquica, o bien lanzarse al ruedo como espontáneo y peleárselo para convencer al cuerpo de afiliados, que son muchos, dispersos y sobre los que se le niega todo tipo de información para poder llevar a cabo una campaña limpia. Es el momento de gloria del guardián custodio de las listas de afiliados bajo llaves y candados.  El “aparato” controla, trapichea y boicotea al díscolo que quiere ejercer su derecho democrático a ser elegido y con ello el cuerpo electoral de adscritos también se resiente, y posteriormente el electorado que solamente puede elegir al vencedor, normalmente el del dedazo trapichante con independencia de sus méritos y cualidades.

Esta pelea previa será el entrenamiento, la tienta, y demostrará quien es el más feroz luchador. Pero en esta ocasión el juego limpio no existe desde que los partidos existen. En todos sin excepción, como en las asociaciones, comunidades, colectivos, y demás grupos gregarios, existen los ladinos, los tramposillos, los sonrientes y los que guardan en la manga el puñalillo traidor.

Nos alarmamos de cómo determinados individuos pueden ostentar determinados cargos, y nos preguntamos cómo los electores les elegimos, pero el error no está el día de meter la papeleta del voto en la urna. Lo que había que fiscalizar con mucho mas esmero desde la justicia es el momento de las primarias, porque aunque parezca que es un asunto interno de los partidos en sus resultados está la base y fundamento de lo que llegará a los puestos de poder que nos gobiernan.

Desde fuera miramos estoicamente como se baten el cobre la Ministra, de designación “regia” y el “espontáneo” Tomás Gómez, o como es derrotado el polémico Álvarez Cascos en Asturias. Antaño ogaño asistimos al ascenso de Rajoy por el dedazo de Aznar frente al eterno y lloroso aspirante Gallardón, más estimado por sus compañeros de partidos y mucho más peligroso para el PSOE.

Y así, a base de guerras intestinas y trampeo llegan los candidatos a las listas de cargos más cotizados, entre los que no se incluyen los “gratuitos” que no perciben sueldo ni remuneración o salen perdiendo con la juagada y a los que hay que arrancar un sí para cubrir el expediente bajo promesas que son flor de un día y nunca se cumplen.

Precalentamiento. La batalla previa – Diario Palentino Digital 26/09/2010.

A pesar de la corrupción

Si ponemos en el poder a los corrompidos ya sabemos lo que nos van a poner para cenar. En cada proceso electoral tenemos en nuestras manos el menú que nos servirán los siguientes cuatro años. Ya podemos ir pensando. De verdad, pensar no duele, es cuestión de practicar.

La corrupción es la corrupción, no admite disfraces ni adornos, venga de donde venga. Si ponemos en el poder a los corrompidos ya sabemos lo que nos van a poner para cenar. En cada proceso electoral tenemos en nuestras manos el menú que nos servirán los siguientes cuatro años. Ya podemos ir pensando. De verdad, pensar no duele, es cuestión de practicar.

A pesar de la corrupción

Suele ocurrir que los electores mentimos como bellacos cuando nos preguntan qué opción política votamos. Es, además de un derecho constitucional, un secretito que nos gusta guardar por aquello de que le importa a nadie lo que hace nadie. Luego las sorpresas deslumbran cuando las encuestas se equivocan radicalmente y nos damos cuenta de lo que gozamos mintiendo, después de todo mentir produce ese subidón de dopamina que tanto nos coloca

Pero en un siglo agitado por las catástrofes naturales, los contratiempos económicos, el desorden mediombiental y en general el caos que nos muestra un planeta enfadado con el trato que le dan sus habitantes, lo más chocante es la flagrante crisis de las potentes y aglutinadoras ideologías que generaron los regímenes gubernamentales en el siglo XX.

Capitalismo y socialismo se disipan en una paulatina pérdida de contenidos cada vez más inoperantes ante las nuevas circunstancias. Un nuevo orden mundial se va creando. El pánico al terrorismo islamista, el fraude del capitalismo voraz como sistema económico, la insuficiencia del socialismo como doctrina útil para el reparto justo de la riqueza y la eliminación del hambre en el mundo, la superación de los prejuicios raciales en USA y la emergencia de países superpoblados, pero muy laboriosos y disciplinados (China e India), que avanzan hacia la cabecera financiera mundial, son algunos de los rasgos que definen la primera década del nuevo siglo. Sin embargo las microideologías crecen en número y atomización.

Somos por un lado pensadores en la uniformidad y nos dejamos engañar frecuentemente por los mensajes publicitarios que nos sirven los medios de comunicación social, sean comerciales, políticos o informativos, pero por otro nos gusta pertenecer a grupúsculos, tribus urbanas, tendencias con todo su elenco de vestido, calzado, argot, modas marginales o simplemente asociaciones para tener voz y poder manifestar leves disconformidades. Es decir queremos ser diferentes de los demás pero no mucho. Sin embargo en el fondo somos unos ilusos, nos dejamos engañar con gansa facilidad sin darnos cuenta de la responsabilidad que declinamos cuando no escarbamos suficientemente debajo de los mensajes y sobre todo de los hechos.

A pesar de la corrupción – Diario Palentino Digital.

Cañones o mantequilla

Demasiados faroles con los cañones. Hemos jugado a las cigarras sin hacer despensa en el hormiguero. Llega el invierno de la crisis y nos sorprende sin mantequilla para seguir atendiendo la bocas clamorosas de la necesidad, pero es tarde, los ladrillos no se comen.

El ilustre economista y premio Nobel Paul Samuelson, nos enseñó, allá por los años 70 del siglo pasado, que los recursos económicos siempre son escasos y que por tanto nos situamos siempre ante la opción de elegir entre producir, dicho metafóricamente, cañones o mantequilla. Si utilizamos todos nuestros recursos en fabricar mantequilla, comeremos pero no nos podremos defender, si hacemos lo contrario nos defenderemos bien hasta que el hambre nos nuble la visión.

Esta disyuntiva es fácilmente soslayable cuando la abundancia elimina la preocupación de tener que optar. Si me sobra puedo vivir holgadamente y darme todos los caprichos sin pensar en privarme de otras cosas, pero cuando hay que tapar mucho agujeros y los tapones escasean hay que seleccionar.
Durante los años anteriores estábamos hechos al derroche, al «lo quiero ya», y me estoy refiriendo a la «cosa pública». Magnificencias, obras faraónicas, edificios llamativamente lujosos para la modestia y funcionalidad que requiere el gasto del dinero de los impuestos ciudadanos, sedes de Cortes regionales, grandilocuentes oficinas administrativas propias de multinacionales explotadoras del Tercer Mundo, ostentosas inauguraciones proclamando «ahí queda eso» y descubriendo una placa con el nombre del político auspiciante, que el anónimo pagano siempre es el jornalero de nómina.
Y nos ha pasado que hemos elegido mal. Demasiados faroles con los cañones. Hemos jugado a las cigarras sin hacer despensa en el hormiguero. Llega el invierno de la crisis y nos sorprende sin mantequilla para seguir atendiendo la bocas clamorosas de la necesidad, pero es tarde, los ladrillos no se comen, los contratos hay que cumplirlos.
Las promesas son revisables, no sin sonrojos, y ahora hay que ajustar todas las cuentas públicas de todas las administraciones, porque todos, absolutamente todos sus administradores sin exclusión se ha comportado como irresponsables padres de familia bajo el lema de «lo que no cuesta que dure la fiesta». Las madres de familia hubieran pensado en el mañana de su prole y hubieran hecho despensa, pero no se las deja opinar, están ocultadas en la trastienda del poder y apenas si pueden levantar una tenue vocecilla para dar la cara a la intemperie y tratar de explicar cómo se puede rodear dolorosamente la situación a la que nos han llevado los que nos han dejado constancia de su nombre en tanta placa conmemorativa y tanto titular de prensa de vanagloria: «¡Qué guapo soy! ¡Qué bien me sienta el traje! ¡Cómo me gusta la luz de los flashes! ¡Qué bien lo hago! ¡Aquí estoy yo!»

Cañones o mantequilla – Diario Palentino Digital. 29 de agosto de 2010