Los obispos han optado
«LLegan los monseñores y de buenas a primeras deciden que la Iglesia Católica ya solo es la casa de los votantes del PP»
Después de milenios predicando que la Iglesia Católica es la casa de todos y el seno acogedor de todos los hombres, tanto creyentes como infieles, que recibe con los brazos abiertos a los hijos pródigos y a quienes tienen dudas de fe, que propugna el Evangelio de Cristo y está del lado de los pobres y de los oprimidos, llegan los monseñores y de buenas a primeras deciden que la Iglesia Católica ya solo es la casa de los votantes del PP.
Solo me traslado
Allá por el año 2005 eran muy pocos los blog, creo que en Palencia aún ninguno, que habitábamos en lo que más tarde se dió en llamar la blogsfera.
En aquél momento solo algunos soportes gratuitos y para torpes informáticos éstaban disponibles. Yo me topé con el blog com, me pareció fácil para mi y lo adopté. Hoy ya está muy superado y me gustaría enriquecer más mi bitácora o cuaderno de navegación por la vida para añadir adornos y complementos. He hecho un curso de confección y algo aprendí.
Quiero pedir disculpas a mis lectores por el traslado, siempre se quedan pelos en la gatera y espero no perderme en la inmensidad de la red. Durante algún tiempo trabajaré éste nuevo cuaderno y el antiguo hasta que sea posible el asentamiento definitivo.
Elegí este soporte porque mi amigo Tomás, hermano de sangre internaútica, con su inconmensurable paciencia me ha ayudado en mi torpeza informática y me ha iniciado éstas páginas que espero ir rellenando razonablemente.
Política y gestión
«La precampaña inaugura el momento de los balances, la campaña las de las promesas, y la elección el de los hechos»
Cada vez que se aproximan unos comicios electorales, o lo que es lo mismo, el ejercicio democrático de examinar a los salientes y elegir el proyecto anunciado por los entrantes, se produce una especie de convulsión informativa en la que cada opción política intenta vender lo propio y desprestigiar lo ajeno.
Entre líneas
«Leer entre líneas e interpretar bien y correctamente lo que se quiere decir y la intención de hacer, no lo que se lanza en el fragor de la campaña».
Con los nervios a flor de piel y rebosando adrenalina comienzan los partidos políticos a poner sobre la mesa sus propuestas, bajo la amenaza de la incredulidad y cierto hastío de los votantes, y el temor a no saber transmitir el mensaje del modelo de sociedad que se pretende con cada opción.