Mientras ellos no quieran… o ¿hay que hacerlos querer?

666013_640px«La solución solo tiene un camino, la formación en familia y en la escuela»

         El feminismo de frontera siempre se ha planteado como una lucha contra…, contra el machismo, contra el patriarcado, contra una sociedad dominada por los hombres, contra toda una in-cultura discriminatoria con un origen ancestral basado en la fuerza bruta, el músculo y  la crueldad que fueron considerados las virtudes valoradas para defender la supervivencia.

        Después los poderes fácticos se han encargado de mantener este sistema de supremacía macho para controlar la economía, la procreación, los recursos humanos productivos. A quién más interesa el machismo, como cualquier otro tipo de dominación, es a los poderosos.

     Se habla, se habla,… Los jeques políticos hablan ¡Qué casualidad!, todos machos. PSOE, PP, PODEMOS, IU, Cd´s,…, hombres que hablan por boca de hombres, educados para ser machos alfa y hacerse obedecer por cualquier medio. Ellos prometen, pero sin comprometer su estatus, bonitas palabras que atusan los oídos de las mujeres, ofertas para embaucar y conseguir un voto que consideran veleidoso. Palabras que se plasman en textos legales que nunca se hacen efectivos porque nadie obliga y a nadie se sanciona.

     Explotar nuestra faceta reproductora, a la par que fuente de placer, es el fin último. Controlando la primera tienen a disposición la segunda, y demuestran su fertilidad varonil. Una mujer con hijos se convierte en un ser vulnerable que agacha la cabeza y se somete a fin de evitar males mayores a su prole. El macho, arcaico, primario y, llegado el caso, violento, se aprovecha porque así lo vio en su entorno. Porque vio a su madre aguantar, tal vez incluso, llorar, porque vio a su padre hacerse obedecer a base de gritos, castigos u otras técnicas de terror.

     La pedagogía compara a los niños con cemento fresco, cualquier huella deja en ellos efectos irreparables. En la madurez ya no hay remedio. Por eso, una y otra vez, volvemos a la escuela, a la familia, a lo que graba la mente humana “tan cuan tabula rasa” desde que nace, incluso antes. Es responsabilidad de madres no consentir, de los padres respetar, de los maestros controlar a ultranza las conductas micromachistas observadas a diario, y de los gobiernos y jueces proveer los medios y hacer cumplir las leyes, que no están de adorno…

«Diario Palentino, 08/11/2015»

La excusa perfecta

poker-1“Susana Díaz no votará*  a Pedro Sánchez por fichar a Irene Lozano”

      Los dimes y diretes sobre los amores y desamores que refluyen, una y otra vez, desde la cueva oscura donde cavilan hechiceros, asesores, poderes ocultos y manos negras, aportan a la política el atractivo de cualquier otro culebrón repleto de dramatismo e hiperactividad emocional. Y si no, que lo explique Montoro, ese que harto de todo y de todos sacó la lengua a pasear y estuvo a un milímetro de soltar un taco gordo y retratarse una vez más como él solo sabe hacerlo.

      Todo el mundo tiene derecho a evolucionar. Es la justificación más socorrida para los políticos e ideólogos que se deslizan de la noche a la mañana al asiento de enfrente, otorgando al término evolucionar tan amplio sentido como cada cual considere oportuno. Para muestra léase la alucinante biografía política de Jorge Verstrynge, quien no deja cabo suelto en el derecho a la propia evolución ideológica casi por minutos.

     Irene Lozano, mujer valerosa y al parecer sin muchos escrúpulos, se zampó a Rosa Díez sin despeinarse. Ahora presume de ser el verso suelto independiente que salvará al bipartidismo de su rancia cerrazón. Y…, nada menos que en el número cuatro de la lista, lo que no ha conseguido el histórico Eduardo Madina. A Susana Díaz casi le da un soponcio. Por si no tenía bastante desazón por sus diferencias con el mandón de Pedro, ahora le sale una competidora caída del cielo con la leyenda de salvar al PSOE de su empecinamiento interno.

     Y, es que, a grandes males, grandes remedios. Ante el lento hundimiento de un PSOE menguante a causa de los nacionalismos y los nacientes Ciudadanos y Podemos, Pedro Sánchez ha decidido jugársela a farol. Su largo dedo salvador lo mismo reparte cartas que quita y pone miembros en la Ejecutiva Federal o en la cabeceras de listas electorales.  A modo de ciencia práctica de prueba-efecto toma decisiones rápidas y arriesgadas. Necesita descartarse y pedir nuevo juego. El azar y la deriva de los otros determinarán en buena parte su éxito o su fracaso. Sabe que el grueso de su electorado es inestable e infiel, que su banda ideológica se mueve desde el centro hasta la más izquierda, y que ese campo está siendo ocupado por los emergentes. Hagan juego, señores. Nunca la partida ha sido tan inquietante. 

«Diario Palentino, 18/10/2015»

  • Parece que la fuerza de la razón ha triunfado; el objetivo por encima de todo. Aunque a regañadientes, Susana, suscribirá la lista de Pedro.

Mundo inmundo: la nueva arquitectura de frontera

55de0a13540a5.r_1440684400041.0-115-2910-1614«Celebramos la caída del Muro de Berlín construyendo alambradas de concertinas»

     Así es la condición humana. Así somos; mi casa; mi tesoro. Los que sufren están lejos, al menos de nuestras almas, aunque sean los vecinos más cercanos. Dentro de un mes hará 25 años de la última reunificación de Europa que puso fin a la etapa negra de un comunismo que no consiguió acercarse a los beneficios que prometía su teoría inspiradora. La caída de aquél muro fue, tal vez, el acontecimiento más emocionante del siglo XX; familias abrazándose, lloros, suspiros, gestos de incredulidad, cánticos de libertad y jóvenes radiantes escalando en aquella pared que fuera frontera de muerte y exclavitud.

     Pero, como seres de selectiva memoria, olvidamos lo que queremos y volvemos sobre nuestros pasos. Qué poco nos ha importado el avance del Estado Islámico criado a los pechos de las potencias con intereses espúrios en el conflicto. Nos han tenido que invadir familias enteras huyendo en estampida y en todas las direcciones para que alguien tome las riendas y decida acabar con tan esperpéntica y cruel situación. Qué Rusia quiera estabilizar la zona a cambio de fortalecer su control sobre el Mar Negro a través de Ucrania y la siempre maldita península de Crimea, es un argumento seguramente real, pero acabando con el Estado Islámico, como está haciendo, al menos los dramas de refugiados terminarán, y no tendrán que dejarse la piel a tiras en la nueva arquitectura de frontera que hace sangrar a los débiles cuerpos humanos cuando luchan por sobrevivir, como es deber natural de todo ser vivo.fotonoticia_20150910150201_1280

     Ante la avalancha de civiles desconcertados y hambrientos, y después de tan sonados encuentros entre los líderes divinos, la UE acuerda dedicar millones de euros para hacer frente a la situación. Pero, cuando los oyentes creíamos que esos dineros se destinarían a facilitar la vida de los que van llegando, nos cuentan que los han dedicado a construir fronteras de vallas impracticables para que se estrellen de morros los incautos que veían por la tele a la vieja Europa como una madre acogedora y humanitaria.

     Y, una vez más, las intervenciones en otros países se vuelven como un boomerang de trayectoria imprevista para darnos en el coco cuando más tranquilos estábamos. La geopolítica es así, tiene sus propias normas. Muros, intervenciones, guerras, concertinas, daños colaterales, intereses creados. Mentiras al fin.

«Diario Palentino, 11 de octubre de 2015»

Y, ahora qué…

muchagente_400x266“La invasión de refugiados es alarmante, pero ningún notable lo predijo”

      Somos la barbarie de guante blanco. Buen tono, buenas caras y caros trajes; cumbres y encuentros diplomáticos para llegar a acuerdos sobre temas candentes de interés internacional; páginas y titulares con altos dignatarios sobrios y sotorientes que se dan las manos y posan para la foto. Esa foto que intentará anunciar logros que nunca llegarán. La prensa difundirá los comunicados bien elaborados para que no haya margen de interpretación. Todo está en orden; si no hay acuerdo lo habrá. Los líderes nunca fracasan.

      Pero la prensa libre es imparable y dónde hay algo que decir acaba saliendo a la luz. Más quisieran los encumbrados notables de la Unión Europea que se fundieran las cámaras, que se quemase todo el papel, que se pulverizaran las redes, que nos quedáramos esperando al vocero ambulante, al juglar que nos cantara sus gestas sin sus estrepitosos descalabros. Va a ser que no. Muy a su pesar, seguiremos viendo con horror las columnas de familias que, con lo puesto y sus niños en brazos, esperan siete días a que parta el tren de la libertad que los gentiles europeos dejamos bloqueado. Sin descanso, con hambre y sed, se ponen en camino para recorrer doscientos kilómetros por el arcén de la magnífica autovía que enlaza Budapest con Viena y poder seguir hasta el destino final, Alemania.

      Poco le ha importado a Frau Merkel, a Míster Cameron o Monsieur Hollande que los subsaharianos llegaran en oleadas masivas a las fronteras españolas, o los líbios medio ahogados a la hospitalaria Lampedusa, o sirios y afganos a compartir la pobreza con los griegos. Poco importa a los EEUU que el fruto de sus acciones despiadadas en Asia y África repercuta tan dramáticamente en el Mediterráneo; más bien justificaría acciones contra Rusia, otra vez temible por su unión político-económica con China e India.

      Ahora se ponen las pilas, cuando llegan las riadas a Alemania desde el Sur, a Francia por el Este y a Gran Bretaña por el túnel, cuando son el destino anhelado. Ahora se lamentan de las desgracias humanas provocadas entre todos, de los niños muertos. Ahora. Vendimos armas a los rebeldes para librarles de sus dictadores…, para enseñarles democracia. “Paren la guerra, queremos quedarnos en nuestras casas”, pide un niño que no entiende esta locura adulta.

Un nuevo orden mundial se está gestando y no hay parto sin dolor, ojalá no nazca solo un ratón. «Diario «Palentino, 06/09/2015»

 

¿Tenemos derecho? ¿De verdad somos humanos?


11856794_1687649488130711_1938747528_n“71 asfixiados en un camión, 50 en la bodega de una barco, incontables ahogados en el mar…”

            Hablamos de seres humanos, de congéneres, de niños y bebés, de mujeres embarazadas. Ya no podemos esconder más la cabeza debajo del ala. Los cadáveres llegan flotando a las playas; los bañistas encuentran enseres y restos humanos mientras disfrutan sus deportes acuáticos; los noticieros se abren con escenas escalofriantes a las que no nos acostumbramos. -¡Qué drama! ¡Qué horror!-, decimos espantados, y a continuación volvemos a lo nuestro sin más preámbulo, no podemos hacer nada, -quién soy yo, una firma en Avaz o en Change. Ále, ya hice mi parte; protesté

 El análisis último de lo que está pasando llega hasta las razones del voto que depositamos en las urnas cuando nos preguntan. Ciudadanos egoístas e incautos que votan a quienes nos prometen el oro y el moro; nos autoengañamos lisonjeando lo accesorio sobre lo principal, vivir mejor que el vecino, más casa, más coche, más ropa, más vanidad.

            Y ¿de dónde viene tanto? De la explotación de otros seres humanos, del expolio de países africanos o asiáticos que viven entre la confusión de sus corruptos dirigentes y las arengas de visionarios religiosos que los hacen luchar por no se sabe qué raza o creencia superior, así se mantienen distraídos mientras  les robamos sus recursos naturales, su minerales, sus gemas, su comida al fin. De paso, les vendemos las armas que fabricamos, porque nuestro PIB necesita cifras para cumplir con las consignas del Capital que todo lo manda. No importa si con ellas los sionistas matan adolescentes palestinos a bocajarro. Tampoco, si alentamos primaveras árabes para derribar dictadores y lo que conseguimos, o tal vez se pretendía, es desatar el caos para pescar mejor.

            África fue y es una mina para extracción de todo lo extraíble; esclavos, diamantes, trofeos de caza, pieles, tejidos, minerales, seres convertibles a las religiones más diversas, hasta rumbosas tesis doctorales pasando por taquilleras películas hollywoodenses y museos de hombres disecados. El colonialismo persiste en formas sibilinas, todo está manipulado por las grandes corporaciones multinacionales y los poderes imperialistas en la sombra.

            Si África es la mina, Oriente Medio un hervidero humano de razas, religiones y disputas en constante conflicto que tapa un solo interés, el económico; petróleo, armas, uranio enriquecido, destrucción y reconstrucción. De fondo Turquía en preguerra civil, Irán amenazando mientras la vieja y envejecida Europa repele la explosión demográfica afroasiática que huye del hambre y la guerra. Feo panorama. 

«Diario Palentino, 31/08/2015»