Mi amiga Rosa me envía un oportuno artículo de Manuel Vicent hoy en el País. Oportuno por el tiempo, pensamiento y circunstancia vital.
«Alguna gente madura, tal vez la más lúcida, suele pensar con acierto que lo mejor que tiene la juventud es que ya pasó. Fue una época breve y radiante, romántica y vigorosa, pero también llena de luchas, temores, dudas, celos y rivalidad. Alrededor de los 50 años, en cualquier biografía llega un momento en que el caballo de fuego que uno llevaba dentro comienza a perder la ansiedad en el galope y aun sin abandonar la curiosidad ante la vida siente que hay que tomarse las cosas con más calma. A qué viene tanta prisa, se dice a sí mismo una mañana. Sigue leyendo


Esta noche en la tertulia de Canal Castilla y León luciré nueva imagen (recomendada frente al calor del verano). Es alucinante lo cómodo que lo tienen quienes no se complican la vida con el peinado, lo siento por los profesionales del ramo…